El Estadio Atlético Mario Recorona es conocido por muchos atletas chilenos. A menudo se le denomina el corazón deportivo del barrio de Nunoa. Se encuentra junto al gigante de la capital, el Estadio Nacional. Ambas instalaciones forman un clúster deportivo que influye en el deporte de todo Santiago y de todo el país. Cada año acuden aquí corredores, lanzadores, saltadores y entrenadores para sentir el ambiente de la competición y mostrar sus mejores resultados.

¿De dónde surgió el estadio?

La construcción de la instalación comenzó a finales de los años sesenta del siglo pasado. Durante el desarrollo de la infraestructura deportiva en la capital, se decidió crear un recinto independiente para el atletismo. El arquitecto Mario Recorron combinó su profesión de ingeniero con su pasión por el deporte. Su proyecto aunó practicidad y estética. Desde entonces, el recinto se ha convertido en una parte importante de la vida de la ciudad, aunque durante los primeros diez años tenía un aspecto mucho más modesto. Poco a poco, se fueron añadiendo pistas, una zona de lanzamiento y gradas para los espectadores.

El estadio desempeñó un papel importante en el desarrollo de la escuela chilena de atletismo. Los entrenadores cuentan que en las pistas de Recorona creció una generación que más tarde llevó al país a ganar premios en torneos continentales.

Arquitectura y características del estadio

Hoy en día, el estadio se considera uno de los mejores del país. Está situado en el Parque de la Ciudadanía, donde el deporte convive con colegios, zonas verdes y lugares de descanso. El elemento principal del estadio es una pista circular de ocho carriles con una longitud de cuatrocientos metros. El revestimiento permite correr a gran velocidad y celebrar competiciones de cualquier nivel.

Las gradas tienen capacidad para cinco mil quinientos espectadores. En los conciertos, esta cifra aumenta hasta los veinticinco mil gracias a las secciones móviles y al equipo escénico. Esta solución permite utilizar la instalación durante todo el año: en invierno suelen entrenar aquí los profesionales y en verano se celebran festivales y eventos multitudinarios.

El equipo que compite en él

El estadio es la sede de los principales clubes de atletismo de Santiago. Los atletas del club Fedachi consideran el estadio su hogar. En la pista se entrenan los corredores de velocidad y de media distancia. Los lanzadores de disco y de jabalina utilizan el sector situado más cerca de la curva lejana.

También se celebran aquí los entrenamientos de los equipos juveniles que representan al país en los Juegos Panamericanos y en los campeonatos mundiales sub-20. Muchos atletas famosos recuerdan este estadio con especial cariño. Sus primeros pasos en la pista están relacionados con la lucha por entrar en la selección principal.

Torneos y grandes eventos

Mario Recorron acoge decenas de competiciones cada temporada. Entre ellas destacan los eventos con una larga trayectoria.

  • Torneo Guillermo García-Widebro. Una de las competiciones más prestigiosas del cono sur. Las pruebas se celebran con regularidad y reúnen a los mejores atletas del país.
  • Torneo Mario Correa Letelier. Un clásico del atletismo chileno, donde los jóvenes atletas tienen la oportunidad de demostrar su valía.
  • Campeonato de Chile. Una etapa importante de selección para la selección nacional y el principal torneo nacional para todas las categorías.
  • Juegos Parapanamericanos de 2023. Un momento especial. Tras su remodelación, el estadio se ha convertido en el centro de las competiciones de atletismo paralímpico. El ambiente en las gradas ha quedado grabado en la memoria de miles de espectadores por su intensidad, atención y respeto hacia los atletas.

Cada torneo supone una nueva página en la historia del estadio. Incluso en días lluviosos, los espectadores animan activamente a los participantes. Los entrenadores señalan que este lugar inspira incluso a los niños más pequeños, que están dando sus primeros pasos en el deporte.

Reconstrucción y aspecto moderno

La ciudad ha invertido grandes recursos en la renovación del estadio para los Juegos Panamericanos de 2023. Las obras han cambiado por completo la funcionalidad del estadio. Debajo de la tribuna principal se ha construido una pista cubierta para entrenamientos. Esto permite realizar clases incluso con mal tiempo y prepararse para las competiciones sin interrupciones. Los cómodos vestuarios, las zonas de descanso y las oficinas de los entrenadores han creado el ambiente de un auténtico centro deportivo.

Tras la fase final de la remodelación, la instalación recibió un nuevo nombre, Centro Deportivo Mario Recorona. El nombre subraya que este complejo no solo está destinado a la competición, sino también al desarrollo del talento a todos los niveles.

Importancia para el deporte y la cultura de la ciudad

El estadio se ha convertido en parte del ritmo de la ciudad. Por la mañana, profesionales y estudiantes entrenan en las pistas. Por la tarde, acuden escolares y grupos de vida saludable. Los fines de semana se celebran aquí carreras masivas, carreras corporativas y reuniones de clubes de running.

El papel de la arena va más allá del deporte. En el recinto se celebran conciertos musicales, festivales culturales y eventos benéficos. Gracias a ello, el complejo une a diferentes grupos sociales y acerca el deporte a la gente.

Para los habitantes de Nuñoa, el estadio es un recinto con pistas y una zona de lanzamiento. Es un espacio de comunicación e inspiración. Aquí nacen los sueños de medallas, se consiguen los primeros nueve segundos en el sprint del campeonato escolar y suena por primera vez el himno del ganador.

El futuro de la arena

La infraestructura sigue desarrollándose. Las organizaciones deportivas planean ampliar los programas de entrenamiento, crear centros de análisis de técnicas y potenciar el movimiento deportivo infantil. El estadio tiene todas las posibilidades de convertirse en un centro clave para el desarrollo del atletismo en todo el país.